domingo, 9 de septiembre de 2007


Están los que llevan amuletos

los que hacen promesas,

los que imploran mirando al cielo...

y están las que siguen bailando

cuando les tiemblan las piernas;

las que siguen luchando

cuando todo parece perdido,

como si cada vez fuera la ultima,

convencidas de que la vida misma

gira sobre un escenario.

Sufren... pero no se quejan

porque saben que el dolor pasa

que el sudor seca

que el cansancio termina...

pero hay algo que nunca desaparecerá:

la satisfacción de haberlo logrado.

en sus cuerpos hay la misma cantidad de sangre

lo que los hace diferentes es su espíritu,

la determinación de alcanzar la cima,

una cima a la que no se llega

superando a los demás

sino superándose a una misma

y brindando un pedacito de alma

cada vez que nos subimos a un escenario...

abriéndole el corazón a quienes nos apoyan

con sus aplausos

y más que nada

compartiendo el amor por la danza...

para así lograr un sueño...

aprender a volar...





Anónimo